miércoles, 28 de mayo de 2008

La imaginación

Pienso, luego, lo escribo. Una lamina de pura nieve sin pisar, que ahora se presta ante mi en forma de pantalla; se llena con pequeños trazos que le hacen tomar su esencia. Estimo que en la vida existen cosas que se pueden considerar evidentes, como que el cielo es para aquellos que no disfrutan de la vida, o que un café está hecho sólo para aquel que sabe disfrutarlo, o que Lisboa es para los poetas...
Cada elemento que compone el total tiene su función, su designación. Así, nuestra existencia parece sencilla, o quizás demasiado banal; pero lo cierto es que la imaginación también puede jugar un gran papel en todo este embrollo. Ahora mi frase inicial sería la siguiente: "Imagino, pienso; luego lo escribo". La imaginación tiene una fuerza excepcional, de valor incalculable; de modo que sin ella el pensamiento no podría llegar a llevarse a cabo. Primero se imagina, luego se piensa en la imaginación y después cada uno hace lo que considera correcto u oportuno.
Una muestra de esta enorme potencia imaginativa. Piensen en los sueños, al fin y al cabo, los sueños son tan solo imaginaciones pero, ¿no han soñado alguna vez algo de lo que, posteriormente, ha surgido una historia, un texto, un guión...? Esto demuestra que, se muestre como se muestre, es algo a tener muy en cuenta, una fuente de inspiración para aquellos que sepan apreciarla y sacarle el partido que merece: el máximo.

3 comentarios:

BohemianSex dijo...

L'imagination au pouvoir


muy buena, si señor

Mot dijo...

escribe, escribe y asi la imaginacion se torna tinta y papel... y asi sobrevivie a tu mente, tu persona, al inevitable tiempo que todo se lo lleva...



lisboa es para los poetas, como me gusto :)



(K)

Loren dijo...

La imaginación nos salva la vida. Necesitamos el sutento de las historias, igual que Sherezade, para salvarnos y salvar a los demás.

Tengo una cosa esbozada sobre la escritura. A ver si la escribo y la cuelgo. Un abrazo.