
Con un reparto que auguraba éxito: Scarlett Johansson, Gabriel Macht, la efimera aparición de Paz Vega -con un personaje que no se termina de entender del todo y al que se podía haber sacado algo más de jugo- y las dos mejores interpretaciones de la película, desde mi butaca: una magnífica Eva Mendes, que se adueña de la historia apareciendo al principio como un personaje sin aparente importancia; y Samuel L. Jackson -siempre bueno-, que parece disfrutar de lo lindo dando vida al villano Octopus.
Como elementos más interesantes de la película me quedo con lo que hablé antes: el tratamiento exquisito de la imagen, además de los recuerdos de la infancia del protagonista Spirit (Gabriel Macht) y Sand Sharef (Eva Mendes), aderezados con una buena música. Lo peor de la película, yo pienso que es, sin dudarlo un instante, el doblaje pésimo que se le da al castellano, y los puntos cómicos de la película, muchos de ellos sin necesidad, gracia y apenas sitio en la trama.
No es queThe Spirit sea una nefasta película, para nada, aunque pienso que con el reparto que goza, y con una lucha típicamente antagónica de cómic, entre villano y héroe; se podía haber sacado mucho más jugo al resultado final. Lo dicho, una película entretenida, que quizás quede como un elemento valioso para la cultura del cómic -y sus adaptaciones- y sus aficionados, pero que no creo que obtenga grandes logros en el panorama cinematográfico.